Oswaldo Sánchez ocupa la portada de RÉCORD, esta vez no por sus grandes atajadas sino porque fue arrestado y trasladado a la Comisaria de Chicago la madrugada del lunes, por hacer ruído en el hotel de concentración y después resistirse a la detención. Incluso el portero fue 'gaseado' para que se tranquilizara, todo esto a las cinco de la madrugada.
Según relatan el periódico personal del hotel reconvino a los jugadores por su algarabía debido a que los huéspedes de habitaciones vecinas se quejaban del ruido que hacían entre cinco y seis de la mañana, explica el oficial.
Se les pidió que respetaran las reglas del hotel guardando silencio y compostura, pero los jugadores no obedecieron. Se le invitó reiteradamente y se negó consistentemente.
Oswaldo fue advertido que en caso de desacato sería detenido y llevado a la delegación. Al negarse el portero del campeón mexicano Santos y de la selección mexicana, la policía procedió a detenerlo, y Oswaldo se resistió al arresto llegando a una lucha física con los oficiales de la policía de Chicago.
Detenido y llevado a la delegación, Oswaldo aceptó pagar una fianza estimada en mil dólares y recibió el citatorio para comparecer el 11 de julio.
Puede anticiparse que Oswaldo no pisará prisión, pero estará bajo libertad condicional o se le asignarán trabajos de servicio comunitario, que tentativamente sería la pena que recomendaría su abogado.
Sin embargo, al encontrarse bajo “probation” (período de prueba para buen comportamiento), su visa de trabajo como deportista sería revocada, y la posibilidad de su presencia en el juego del próximo domingo 15 de junio en Houston ante Belice dependerá de los trámites que su abogado pudiera realizar.
Lo que queda claro es que mientras se encuentre en período de sentencia, después del 11 de julio, no tendrá visa para jugar en Estados Unidos y necesitará de un buen representante legal que le puede asegurar futuras visitas.
Oswaldo, al llegar a México, no negó lo ocurrido. Con una sonrisa espectacular salió del aeropuerto, fue el último jugador en abandonar el área de migración, durante 40 minutos estuvo hablando por teléfono, recibiendo los mejores consejos para el discurso que minutos después tenía que dar a los medios de comunicación sobre su detención en Chicago, lugar donde estuvo arrestado por espacio de tres horas.
“Les voy a platicar la verdad del acontecimiento para que no anden con rumores y no hagan caso de mal informaciones”, fueron sus primeras palabras, entonces comenzó un discurso que dominó a la perfección.
“La noche de ayer (domingo) después de ganar el partido yo me fui con mi esposa a un restaurante y obviamente me tomé una botella de vino tinto con ella, porque te digo, es poco el tiempo que tengo para verla y le pedí permiso Chuco de cenar con ella.
“Después regreso al hotel por ahí de las dos o tres de la mañana y me encuentro con algunos compañeros escuchando música en una habitación, y parece que la gente del hotel había ido a esa habitación dos veces a pedir que le bajaran a la música. Cometimos el error de no bajarle a la música y entonces llegó la policía, yo salgo al pasillo y trato de calmar la situación queriendo que no se lleven a ninguno de mis compañeros y resulta que me agarran a mí y me echan gas lacrimógeno y me llevan a la delegación por así decirlo”, relató el arquero del Tri.
No hay comentarios:
Publicar un comentario