
El rumor más grande de los últimos tiempos se consolidó ayer: Sven Goran Eriksson es el nuevo técnico de México... ¿o no?. Hoy RÉCORD publica en su portada que de suceder una desgracia ante Belice y México no siga en la siguiente ronda rumbo al Mundial, el sueco no formaría parte del Tri, ya que hay una cláusula en su contrato que así lo señala. De esta manera el futuro de Eriksson está en manos de Jesús Ramírez.
Además el futuro de ‘mister’ Sven es incierto, pues a pesar de que su contrato es de dos años y podría ampliarse, trascendió que en caso de que el Tri no califique al Mundial, el técnico podría ser cesado; sin embargo, las cuestiones contractuales, su poco conocimiento de futbol mexicano, entre otras cosas, no le preocupan al entrenador.
"Me gustan los grandes retos y un reto grande será convencer a los jugadores y darme a conocer con cada uno. No soy especialista en futbol mexicano porque he trabajado en Italia, en Portugal, Inglaterra, pero lo voy a alcanzar viendo videos y yendo a los más partidos posibles de la Primera División", señaló Eriksson, quien sí tiene un breve conocimeito de los futbolistas mexicanos: "No me preocupa. Conozco a varios mexicanos que juegan en Europa. Dirigí unos meses al delantero Nery Castillo en el Manchester City y ya tengo vídeos. Es algo que todos los técnicos deben trabajar".
Finalmente, el entrenador aseguró que a pesar de tener unos conocimientos distintos por haber trabajado en Europa, su intención no es cambiar la mentalidad mexicana, simplemente es convencer a los jugadores de su capacidad.
"No quiero formar 23 mentalidades suecas, el reto es organizar el equipo y trabajar por una meta grande. Me gustan los retos y en el fútbol todo es posible, lo primero es tener la confianza en que sí se puede, y creerlo, porque eso te puede llevar a las victorias".
Desde el primer momento, Sven Goran Eriksson dejó claro que el idioma no será ningún problema.
Bastó con unos primeros minutos ante los medios de comunicación, para que el nuevo timonel del Tricolor diera muerta de su intención por adaptarse a México y prueba de ello es que en cuanto pudo y sin que los dirigente le dieran la palabra, saludó en español, incluso confesó su nerviosismo por hablar en un idioma distinto al suyo.
"Hola. Voy a leer algo en español. Señoras, señores, buenas tardes. Gracias a la prensa por venir hoy (ayer)”, indicó el sueco, quien sí se notaba nervioso aunque leyó de buena manera su discurso.
Asimismo, Eriksson, quien le explicó a la prensa que por lo complicado de su nombre estaba de acuerdo en que simplemente se le llame Sven, comentó que el leguaje no será un impedimento para que se dirija con los jugadores, incluso señaló que aprenderá español lo más pronto posible, pues así ha aprendido los idiomas que domina.
“Tengo bases de italiano y portugués. Con eso, en dos o tres meses, hablaré un español decente, el idioma no es problema, aprenderé español. Ahora estoy sudando de hablar español. Espero que la próxima vez hable mejor. Ahora vamos a seguir en inglés por favor", finalizó el europeo, quien a falta de profesionales, encontró en Decio de María, secretario general de la FMF, el traductor para las preguntas de la prensa y las respuestas que daba a cada una de ellas.
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